IA para previsión de ventas en moda antes de rebajar.

Cada semana pone delante lo que se ha vendido de verdad en la web, en la tienda y en el marketplace, talla a talla y con las devoluciones descontadas. Y avisa de lo que va camino de sobrar, cuando todavía se puede traspasar o empujar en otro canal.

Una temporada se compra con seis o nueve meses de antelación y sin una sola venta real, y se corrige una vez: en rebajas, cuando ya no queda margen de maniobra. Entre esas dos fechas se gobierna con una hoja que alguien consolida los lunes, por referencia, sin tallas y sin restar las devoluciones.

La IA para previsión de ventas en moda que montamos no decide la compra por ti. Primero ponemos por escrito qué es fondo de armario, qué no se rebaja nunca y cuántas semanas de cobertura son sanas en cada canal; después conectamos la web, el TPV, el ERP y los marketplaces. El sistema empieza contestando qué va a sobrar y solo después propone traspasos y bajadas.

Cómo funciona

Qué entra, qué hace el sistema y qué revisa una persona.

Paso 1

Escribir el criterio de producto

Qué referencias son fondo de armario y cuáles mueren con la temporada, la curva de tallas de cada línea, el margen mínimo por familia, qué piezas no se rebajan nunca y cuándo prefieres traspasar a tienda antes que descontar. Ese criterio, hoy repartido entre compras, tienda y dirección, queda escrito y se puede consultar.

Paso 2

Cruzar venta, stock y devoluciones

Se conectan Shopify o PrestaShop, el ERP de moda que lleva el almacén, el TPV de cada tienda, los marketplaces y el fichero de compra de temporada. La unidad de trabajo es la talla concreta de cada color, semana a semana y canal a canal, con cada devolución restada de la venta que la originó.

Paso 3

Preguntar cómo va la temporada

«¿Qué referencias llegan a enero con exceso si sigue este ritmo?», «¿qué tallas están rotas y frenan la venta del resto de la curva?», «¿cuánto de la última campaña volverá devuelto?». El sistema contesta con tus datos y quien lleva producto comprueba las respuestas antes de que toque nada.

Paso 4

Proponer traspasos, reposición y bajadas

Llega una lista por referencia: mover tallas de una tienda a otra, repetir lo que se vende a precio completo y bajar primero lo que no se va a vender, con el precio de los últimos treinta días al lado. Cada acción empieza proponiendo, la aprueba la marca y solo se ejecuta sola cuando ha demostrado que acierta.

Qué ganas

Lo que cambia en moda y retail.

Lo que va a sobrar se ve antes de Black Friday

Una referencia con ritmo de quedarse aparece con semanas por delante para empujarla en otro canal, traspasarla a tienda o bajarle el precio solo a ella. En enero la única palanca que queda es el descuento sobre casi todo.

La referencia no muere por una talla rota

Cuando se acaba la 38 en la web y quedan tres en la tienda, sale en la misma foto y con el traspaso ya propuesto. La curva se recompone mientras la prenda todavía se vende a precio completo.

El «antes» de cada rebaja, guardado

Cada propuesta de bajada llega con el precio que ha tenido esa referencia en ese canal los últimos treinta días. Nadie tiene que reconstruirlo a posteriori en una hoja para poder anunciar el descuento.

El criterio de compras deja de vivir en una cabeza

El criterio —qué se protege, qué se rebaja y en qué orden— se aplica igual todas las semanas, también las que la responsable de producto pasa fuera en un showroom. Cuando la tienda pregunta si esa referencia se puede descontar, la respuesta ya está escrita.

El método Lanzadia

Cuatro pasos para una integración progresiva y segura.

  1. 01

    Conocemos tu negocio

    Lo que hoy está en la cabeza de tres personas, por escrito: reglas, excepciones, quién decide qué.

  2. 02

    Centralizamos tus datos

    Conectamos el CRM, la facturación, el almacén, el correo. Sin migrar nada.

  3. 03

    Generamos informes

    El informe del lunes llega hecho. Y «¿qué clientes llevan dos meses sin comprar?» se contesta al momento.

  4. 04

    Tomamos acciones

    Contesta al cliente, emite la factura, reclama el cobro. Primero propone; con el tiempo, sola.

Ver el método en la home

Un escenario habitual · Moda y retail

De la hoja de ventas de los lunes a una temporada que se corrige cada semana.

Un escenario habitual: una marca con tienda online, dos puntos de venta y presencia en un par de marketplaces revisa la temporada en una hoja que alguien consolida a mano los lunes, por referencia, sin tallas y sin devoluciones. El exceso se ve en noviembre, con Black Friday encima, y la rebaja de enero acaba aplicándose en bloque sobre casi todo el catálogo. Empezamos escribiendo qué se protege y qué se rebaja, conectamos la web, el TPV y los marketplaces, y el sistema contesta «¿qué va a sobrar?» antes de proponer un solo traspaso. Nuestra intervención persigue un resultado concreto:

  1. 01La temporada se ve por referencia, color y talla, con las devoluciones descontadas y sin consolidar nada a mano
  2. 02Las referencias que van camino de sobrar avisan mientras todavía se pueden mover
  3. 03Los traspasos entre tiendas llegan propuestos, con la talla y las unidades que faltan en cada canal
  4. 04La rebaja sale como una lista razonada por referencia, no como un porcentaje sobre el catálogo entero
¿Te suena? Pide el diagnóstico

Preguntas habituales

Lo que nos preguntan antes de empezar.

Mi compra de temporada vive en un Excel. ¿Sirve igual?

Sirve, y es lo más habitual: el fichero de compra por referencia, color y talla se conecta como una fuente más, junto a la web, el TPV, el ERP y los marketplaces. No hay que pasarlo a ningún programa nuevo ni ordenarlo antes de empezar. Parte del trabajo es precisamente ver dónde no cuadra con lo que luego entró en el almacén.

¿Cuánto histórico hace falta si mi colección cambia entera cada temporada?

Con dos temporadas comparables se trabaja con comodidad, y con menos también se empieza. Como el producto es nuevo cada vez, el comportamiento no se mira solo por referencia: se mira por familia, tejido, rango de precio, color y semana de lanzamiento, que sí se repiten. Cuanto mejor etiquetado esté el catálogo, mejor sale, y ordenar esos atributos es parte del trabajo inicial.

¿Guarda el precio anterior para poder anunciar el descuento?

Sí. Cada referencia lleva su histórico de precio en cada canal, y al proponer una bajada aparece al lado. Entre Black Friday, la campaña del marketplace y las rebajas de enero, ese «antes» deja de depender de que alguien se acuerde. La responsabilidad de lo que anuncias sigue siendo tuya y de tu asesoría: nosotros ponemos el dato y el registro.

¿Cuánto se tarda en tener algo funcionando?

Depende de dónde estén hoy la venta, el stock y las devoluciones y de qué deje exportar cada herramienta; se sabe después de mirarlo. Lo primero suele ser tener la temporada entera en una sola foto, talla a talla, antes de que el sistema proponga nada. Lo que se documenta y se conecta se queda contigo aunque pares ahí.

¿Decide la IA lo que se rebaja?

No. El sistema prepara la lista y quien lleva producto aprueba, corrige o descarta; solo lo que ha demostrado que acierta pasa a ejecutarse avisando. Un traspaso entre tiendas puede acabar haciéndose solo; el precio de tu marca es el último sitio donde delegar. Lo que desaparece es reconstruir la foto a mano cada lunes.

Diagnóstico gratuito · 45 min

Te decimos en qué paso estás.Y cuál es el siguiente.

  1. 00
  2. 01
  3. 02
  4. 03
  5. 04